Dos días funcionan mejor cuando no intentan parecer cuatro
Un fin de semana equilibrado alterna costa y pueblo, actividad y descanso. Repetir el mismo tipo de plan cansa; cruzar toda la zona varias veces también.
Primer día de llegada
Empieza con un paseo próximo al alojamiento y reserva el atardecer para una parada visual. Es suficiente para entrar en el ritmo del viaje.
Segundo día principal
Dedica la mañana a la experiencia más importante y come cerca. La tarde puede quedar para un pueblo o una playa de acceso sencillo.
Últimas horas
No dejes una ruta exigente para antes de volver. Un desayuno largo, una compra local o un paseo breve cierran mejor la escapada.