Primavera y otoño
Son los meses más cómodos para combinar rutas, miradores y pueblos. Hay menos calor, la luz es buena y resulta más fácil organizar planes largos sin depender tanto de las horas centrales del día.
Verano
Funciona mejor para playas, paseos cortos y planes de tarde. Conviene madrugar para aparcar, llevar agua y evitar rutas expuestas en horas de calor.
Invierno
Es una buena época para escapadas tranquilas, fotografía, pueblos y rutas suaves. Puede haber viento, así que interesa tener alternativas de interior y miradores protegidos.
